El agua es un lugar donde nos sentimos libres y nos olvidamos de todas las preocupaciones (flotamos, podemos bucear, nadar tranquilamente, etc.). Ahora bien, si salimos a dar un paseo en barquita por el mar,viajamos en un crucero o incluso salimos a nadar acompañados por nuestros hijos pequeños debemos tener en cuenta una serie de normas de seguridad náutica que nos permitirán evitarnos problemas y que los niños sufran.

Lo primero que tenemos que hacer si salimos a alta mar con un niño es asegurarnos que hay un chaleco salvavidas para él, ya que aunque el niño sepa nadar (si sabe mucho mejor que si no, obviamente) puede sentir un calambre, miedo o cualquier acto inesperado que le haga perder el control y poder ahogarse.

NORMAS BÁSICAS PARA NAVEGAR CON NIÑOS

En segundo lugar no debemos olvidar que estamos recibiendo sol de forma directa (normalmente no vamos a navegar ni a la playa si está nublado) y por tanto aunque no se trate de una norma de seguridad náutica propiamente debemos proteger la piel del pequeño con protector solar de nivel muy alto.

En tercer lugar debemos asegurarnos que los niños (y nosotros también) se hidraten de forma adecuada y abundante ya que un golpe de calor puede provocar lipotimias y desmayos y si el niño se encuentra en el agua o cerca de un lugar donde puede caer a ésta podemos tener un problema grave.

En cuarto lugar hay que saber que si vamos a navegar no es conveniente haber comido en exceso poco rato antes ya que los niños pueden marearse y al ir a vomitar caer por la borda.

En último lugar pero no por ello menos importante es imprescindible que si estamos en la playa o en una embarcación con un niño no lo perdamos de vista en ningún momento ya que un ahogamiento puede ser cuestión de segundos y si llegamos demasiado tarde ni un salvavidas ni una norma de seguridad náutica los habrá protegido.