Si este verano viajas a Cataluña, concretamente a la provincia de Tarragona, tienes la oportunidad de disfrutar de uno de los humedales más importantes y mejor conservados de España como es el Delta del Ebro. Existe además la posibilidad de realizar un pequeño crucero por una parte de la desembocadura del río, como puedes comprobar en este enlace, y aún más importante, puedes visitar la isla más grande de Cataluña, la isla de Buda.

crucero por el ebro

Se trata de una isla de origen aluvial, es decir, que se formó con los sedimentos arrastrados por el río en la zona de su desembocadura al Mediterráneo, y en la que además existen dos lagos interiores. En cuanto a su tamaño tiene unos 5 kilómetros de longitud y la mitad septentrional fue adquirida en los años 20 del siglo pasado, concretamente en 1924, por la familia Borés. La otra mitad pertenece al departamento de Medio Ambiente de la Generalitat. Durante los años 50 estuvo habitada por unas 40 familias que cultivaban arroz allí, y llegó a tener 200 habitantes, que utilizaban la capilla construida en la masía del s.XIX como escuela para los niños nacidos allí. En aquella época llegaron incluso a crear un equipo de fútbol y se celebraba la Fiesta Mayor, sin embargo hoy en día apenas viven dos familias aunque se sigue cultivando arroz, de hecho parte de la isla es hoy propiedad de una sociedad arrocera y ganadera. Además de los arrozales, en la isla de Buda se aprovechan también los recursos pesqueros y cinegéticos de una forma respetuosa con el entorno.

Respecto a las actividades que pueden desarrollarse en la isla de Buda, en verano puede contemplarse la exuberante naturaleza tanto en vegetación con el apogeo de los arrozales como en vida animal con todas aves en su periodo de reproducción. Es por esto que son muchos los aficionados a la observación de las aves que acuden a la isla de Buda para disfrutar de su biodiversidad, ya que la masía existente en la isla ha sido rehabilitada como alojamiento. Por otra parte pueden elegirse otros momentos para visitar la isla de Buda fuera de la temporada estival aprovechando los momentos de migración de las aves en otoño, que es cuando los ornitólogos suelen realizar las campañas de anillado. O el invierno, estación en la que se explotan las cualidades cinegéticas de la isla con la caza del pato y la pesca de diferentes especies.