Para muchos amantes de los deportes acuáticos e incluso de aventura el nadar con tiburones es una experiencia única que no se pueden perder y es por esto que acuden a empresas donde realizan este tipo de actividades.

Nadar con tiburones es sin duda una aventura inolvidable pero debemos tener en cuenta que además de correr peligro por situarnos junto a un animal que puede atacarnos, nos encontramos en el mar (a no ser que lo hagamos en una piscina) y por tanto debemos tener un mínimo de nociones sobre seguridad náutica además de seguir a rajatabla las normas que nuestro instructor nos de para poder nadar de forma segura.

Bucear con tiburones

El primer paso que debemos dar para poder contratar esta experiencia es el de comprobar que la empresa con la que lo vamos a hacer tiene prestigio, buenas opiniones y un nivel inexistente de incidentes (no olvidemos que vamos a  realizar una actividad algo peligrosa y por tanto debemos extremar las precauciones y no dar nuestro dinero al primero que veamos, por barato que sea).

Lo más normal es que la empresa que contratemos nos exija tener un mínimo de experiencia buceando e incluso puede que nos pidan una titulación oficial (esto permite que tanto nosotros como los instructores se encuentren más tranquilos durante la inmersión y por tanto es una buena señal si nos lo piden).

También es importante que una vez hayamos encontrado donde hacerlo nos expliquen bien con qué tipo de tiburones vamos a bucear, nos den información acerca de su comportamiento y sobretodo nos expliquen que hacer en caso de emergencia (en este deporte es imprescindible conocer las normas básicas de seguridad náutica y supervivencia).

En último lugar debemos comprobar que la persona que se sumergirá con nosotros es un profesional y que el equipo que nos proporcionan se encuentra en buen estado ya que un fallo en el oxígeno o en el traje puede distraernos y hacer que tengamos un susto no deseado (ya sea por el nado o por los tiburones que tengamos alrededor).